9 de marzo de 2010

KURO OBI (Cinto Negro)

ENHORABUENA a nuestro tres compañeros, José Joaquin Gandul, José Manuel Gabella y Luis Javier Jodar.

Tras largos meses de práctica intensa, la técnica mejora, el cuerpo adquiere formas cada vez más correctas, la mirada toma intensidad, aparece el ritmo, luego las sensaciones, la conciencia del momento.

El trabajo con compañero te pone a prueba, el momento justo, la técnica acertada, terminación correcta, atención constante, saludo sincero.

Es la progresión hacia un cinto negro. En estos últimos habéis aprendido algo más sobre vosotros mismos. El cinto negro estaba allí desde que os pusisteis el blanco por primera vez, no importa cuantos años.

Llegado este momento; mucho que ganar y mucho más que perder. Todo es correcto, todo es necesario.

Os dejo un resumen visual de todo este proceso (pincha en la imagen).

KURO OBI (CINTURON NEGRO)


Salud a todos,
José Cáceres

10 comentarios:

scr dijo...

Querría felicitar a mis tres compañeros desde aquí. Han sido un ejemplo para todos nosotros.

Javierito Papafrita dijo...

Han sido muchos días de entrenamiento, muchas horas de tatami, muchas correcciones, muchos cafés en el Lorena, malabares en el trabajo, idas y venidas por la S-30. Hemos entrenado con ganas, con muchas ganas, con menos ganas, con nervios, con sueño, con frío.

Yo sólo me he traído medio cinturón, quedo pendiente de los combates (tiembla Granada que voy para allá). La felicidad podría haber sido completa, pero se quedó a medias. Sin embargo a estas alturas no me arrepiento de nada, os diré por qué. Tras terminar la fase técnica José Cáceres me dió su opinión del resultado. Al terminar la fase de combate también recibí su sincera opinión del resultado y desde ese preciso momento, aunque hubiera sonado la flauta y me hubieran aprobado, yo ya no quería el cinturón negro. Así no.

Porque al fin y al cabo entrenar para el cinturón negro es un trabajo que realizas para sólo para tí. Porque lo único que te vas a llevar al final es la satisfacción de haberte propuesto una meta y haberla superado para seguir entrenando. Y porque el único combate que debo ganar para superar esta prueba es contra mí mismo.

Al menos me queda saber la cantidad de buenos compañeros que tenemos en el FUDOSHIN Karate-Do Dojo, el jueves antes del examen éramos 10 personas sobre el tatami, ha habido domingos por la mañana que parecían días entre semana.

La celebración posterior fué una fiesta por todo lo alto, con gente con la que quieres estar.

La ayuda desinteresada de José Cáceres Sensei no hay regalo material que la compense.

Los consejos de Antonio Minguez, siempre cabal, serio y centrado, son el apoyo que todo aspirante necesita.

A mi uke y amigo Josélito no tengo nada que decirle, él ya lo sabe.

Y por último, y no menos importante, mis compañeros José y Joaquin. Junto a ellos entrené muchas horas, fuí a examen y no me traje un cinturón negro, pero sí dos nuevos amigos.

Mis respetos y ¡gracias!

belena dijo...

Yo me uno también a las felicitaciones por el camino que habéis comenzado.
Ah! y a Granada nos llevas detrás, Javi!

Jose Gabella dijo...

Después de la ceremonia de entrega de nuestro cinturón negro, uno no deja de pensar en el camino recorrido hasta llegar a ella, las horas de entrenamiento, preguntas, reflexiones, correcciones de todo tipo que te hacen mejorar en tu práctica y en las relaciones cada vez más estrechas que entablas con tus compañeros y tu sensei, todos estos pensamientos no hacen más que acrecentar las palabras que José Cáceres nos dijo en la ceremonia y la razón que tenía en cada una de ellas, acerca de la imposición de metas, lo que importa es el cómo has llegado a ese momento y lo que te quedará después de él más allá del color de un cinturón. En mi caso, después de este momento solo me siento agradecido por la ayuda recibida por parte de nuestro sensei, por el tiempo que nos ha dedicado y por los numerosos consejos que me han ayudado a mejorar no solo en la parte física del karate-do, gracias también a mi “uke” Raúl por el tiempo dedicado y por saber encajar tan bien los innumerables golpes que se han podido escapar, tienes en mí a un compañero para ayudarte siempre que quieras, gracias a Javi y Joaquín, mis dos compañeros de examen, por las horas compartidas en “nuestra” pequeña sala, sin su compañía y ayuda el camino hubiera sido más arduo, agradecer a Antonio Mínguez sus muchos consejos y sugerencias para enfrentarnos mejor a un tribunal, así como ofrecernos un rostro conocido el día del examen en la mesa frente a mí, y por supuesto al resto de integrantes de nuestro dojo, gracias a todos por ayudarme a mejorar en mi práctica en cada uno de vuestros consejos siempre que me veíais practicar mi examen, os animo a todos a tener una experiencia como la que yo he disfrutado, os ayudará a conocer mejor vuestra forma de hacer karate, aprenderéis a disfrutar aún más de él y mejorareis en todos los aspectos, para finalmente quedaros con la sensación después de conseguir el “logro” que os apetece practicar mucho más para seguir mejorando y profundizando en este arte marcial.

Salud y buena práctica

joaquin dijo...

El pasado lunes, tras la ceremonia de entrega de cintos y las fotos de rigor, me asomé a través de la ventana de "nuestro" pequeño tatami y me invadieron un sin fin de sensaciones. Todas ellas gratificantes y placenteras. Han sido muchas las horas transcurridas sobre ese tatami; muchas katas y muchas técnicas hechas por fases, alternando el entrenamiento con mis compañeros José y Javi, y aprovechando hasta el último centímetro de nuestro tatami.

Me quedo con muchas cosas. De esta tremenda experiencia me quedo con muchas cosas, pero fundamental y esencialmente, me quedo con el trabajo, con el esfuerzo, con la constancia y con el entrenamiento día a día. Y me quedo con el trabajo porque gracias a él hemos puesto en práctica una de las máximas de nuestro Sensei, como es el "aquí y ahora". Entrenar sin ponerte excusas para postergar la práctica. Entrenar entregándote a tus compañeros y a tí mismo. Entrenar sin ponerte trabas superfluas e inmaduras. Trabajar día a día mirando siempre hacia delante.

Durante estos últimos meses he llegado a corroborar y a confirmar que realmente somos una gran familia, un gran grupo que compartimos el noble arte marcial que es el Karate-do como forma de vida.

Sinceramente, cuando hace más de tres años empecé a entrenar de nuevo, ni a soñar que me echara, podría imaginar lo que el karate, mis compañeros de dojo y mi sensei podrían aportarme a mi vida (como de hecho ha ocurrido). Tanto es así que actualmente no podría pensar en mi vida cotidiana sin mi práctica diaria y sin mi familia del dojo.

Quisiera finalmente levantar mi copa y brindar, en primer lugar, mi Agradecimiento a Nuestro Sensei, a José Cáceres, por su dedicación y enseñanzas, por sus palabras siempre a tiempo, por sus correcciones llenas de experiencia y sapiencia, por su ánimo desde el dojo y desde el blog, quisiera brindar por ti, sensei, por ser como eres y por haberte encontrado en el camino.
También quiero brindar en agradecimiento por mi Uke, Raul. Tío, eres un tipo genial, incansable, generoso y cabal. Eres grande Raul. Que sepas que estoy a tu disposición para lo que quieras y cuando quieras, como no puede ser de otra forma. Por cierto, espero que se te hayan pasado los efectos de esos "golpes" de gendan barais al pie derecho, fueron como tu bien sabes, productos de la ingenuidad y de los nervios.

Agradecer también sus sabios consejos a Antonio Mínguez, sobre todo en goshin. Me fueron de mucha utilidad y me hicieron más fácil y llevadero el trabajo. Fue también un honor para mi recibir el cinto negro de sus manos.

Y finalmente, y esta vez de verdad, manifestar mi agradecimiento a mis compañeros Javi y José Gabella. Ambos sabeis que teneis en mi, aparte de un compañero de dojo, a un amigo para siempre. El esfuerzo juntos, el trabajo codo con codo, la práctica y el entrenamiento de estos últimos meses creo que ha tejido un lazo de unión entre nosotros que difícilmente se podrá romper en el futuro.

Salud y buena práctica

Antonio dijo...

Hola compañeros. Quiero felicitar a Javi, Joaquin y Jose. Su honestidad y sinceridad en el trabajo realizado nos aporta a todos una gran fuerza. La necesaria para perseguir, alcanzar y trascender cualquier meta en nuestra vida.Habeis conseguido mucho, para todos, el mejor agradecimiento que podeis ofrecer a vuestro sensei, vuestro uke y al resto de compañeros del Dojo es seguir practicando con la misma sinceridad y constancia, cooperando, ayudando y acompañando a cada uno de nosotros en la practica.
El Maestro Egami, en la introducción de su libro, Karate Do Nyumon nos dice:" No perder nunca no significa ganar siempre.Cuando se alcance a comprender esto se habrá dejado el nivel de los principiantes. En una competición es natural que gane el más fuerte, pero una competición es solo eso, una competición. En Karate-Do no hay hombres fuertes ni hombres débiles. La esencia del arte es la mutua cooperación".
Al ser esta mi primera entrada, no quiero dejar de agradeceros a todos el cariño y respeto con el que me habeis acogido desde el primer día. Hace años comenze mi práctica con una grán persona , mi Maestro Herbert, no tengo palabras para espresarle mi agradecimiento y gratitud. Hay otra persona que ha estado SIEMPRE acompañandome, mi amigo, compañero y maestro José Cáceres, enhorabuena, realmente as creado un "DOJO" y gracias a ti y al resto de compañeros, tengo un lugar a donde acudir. Espero ayudarte y acompañarte como haces con todos. Muchas Gracias.

raul dijo...

Hola a todos! Me uno a las felicitaciones que haceis a los compañeros Jose Gabella, Joaquín y Javier, estupendo el trabajo realizado por los tres, sobre todo con la recompensa final del cinto.
De los meses de entrenamiento ya sabemos lo que significa, pero también todo lo ganado en este tiempo. Animaros a continuar y a seguir entrenando con las mismas ganas y con la misma sinceridad.

Os doy mi agradecimiento sincero por invitarme a acompañaros como uke. He sido testigo diresto de vuestros esfuerzos, frustraciones, nuevas ilusiones, y del objetivo cumplido.

¡Ánimo Javier!, esto es sólo una etapa más del camino, ya sabes que te lo digo por experiencia. De aquí a junio sólo van dos meses, y te "ayudaremos" a preparar el kumite.

Una vez más, todos hemos tenido la suerte de recibir los consejos y la ayuda desinteresada de nuestro sensei Jose Cáceres, gracias por todo Jose.

Javierito Papafrita dijo...

Gracias a todos (de nuevo).

Cuanta razón tiene Antonio, José ha constituido un Dojo en toda regla y así da gusto ir a entrenar. Cada día que pasa estamos más integrados en una familia de personas que comparten un interés común y esto, con el paso del tiempo, llegaremos a llamarlo Ryu, yo personalmente ya lo considero como tal y estoy encantado.

Nos vemos practicando amigos y amigas.

JoseLito José dijo...

Mis más sinceras felicitaciones a los tres por el esfuerzo personal realizado... Os lo habéis ganado!
Acabáis de conquistar una importante meta, pero lo más importante no es llegar, sino continuar avanzando por la senda que vuestro camino os marque…
Que la visión de un árbol, no os oculte el bosque!!
Un fuerte abrazo para todos, y muy especialmente a mi tori!

O, en realidad, ¿eres uke? Quizás, no hay tori ni uke,... quizás todo lo contrario, o tal vez ninguna de las dos opciones...

davib dijo...

Que os puedo decir yo que no os hayan dicho ya amigos? pues nada de nada. Asi que os felicito como todos hasta ahora, por haberos esforzando caminando hacia mas allá de obtener el cinto negro.

Pero también me uno a algo que os han dicho varios compañeros ya y que para mi es lo mas importante, este "viaje" que habeis hecho es el comienzo, por lo que seguir caminando en la practica y esforzandonos es lo que nos dará las sensaciones que hacen el transito de un estado a otro, aunque no nos demos cuenta, sois los mismos pero no lo sois ¿tiene esto sentido? No se bien como expresarlo, pero para mi significa que este esfuerzo os ha dado otro punto de vista, pensais de la misma forma pero con un nuevo matiz y para tener nuevas sensaciones y experiencias y madurar es fundamental seguir practicando. A mi personalmente me ha encantado acompañaros y ser testigo de vuestro entrenamiento, frustraciones, cansancio y satisfaccion, todos los días aunque os viera alguna vez, tan solo 20 minutos. Os mando un fuerte abrazo y os deseo ánimo y lo mejor de ahora en a delante.

Un abrazo amigos, nos vemos... practicando!